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miércoles, 31 de octubre de 2012

Recursos para la clase: Material

La importancia del material escolar

El material didáctico va directamente a las manos del niño, de ahí su importancia; funciona como un mediador instrumental, incluso cuando no hay un adulto que acerque el niño a los aprendizajes.
El material didáctico puede incidir en la educación valórica desde muy temprana edad.
El material tiene que ser no tóxico, no puede presentar riesgos.

Usados para apoyar el desarrollo de niños y niñas en aspectos relacionados con el pensamiento, el lenguaje oral y escrito, la imaginación, la socialización, el mejor conocimiento de sí mismo y de los demás, los materiales didácticos han ido cobrando una creciente importancia en la educación contemporánea. Las memorizaciones forzadas y las amenazas físicas dejaron de ser métodos viables hace mucho tiempo, dando paso a la estimulación de los sentidos y la imaginación.

Los nuevos planes pedagógicos a nivel internacional incluyen el valor lúdico como fundamental en el proceso de la enseñanza. ¿Cómo utilizar esta tendencia? Cabe hacerse la pregunta, sobre todo cuando sabemos que no todos los colegios disponen de medios para satisfacer su propia demanda de material didáctico. Suplir la falta de recursos con creatividad es el desafío. Lo que sí es cierto, es que los materiales didácticos se han validado lo suficiente como para ser cada vez más necesarios en la enseñanza.



SELECCIÓN Y USO DE MATERIAL EDUCATIVO
Su importancia radica en que enriquecen la experiencia sensorial, base del aprendizaje.

          ASPECTO PEDAGÓGICO:
  • Coherencia con las competencias curriculares. Se debe establecer claramente la finalidad del material con relación a las capacidades competencias del currículo. Con frecuencia se ven las aulas con materiales muy vistosos en los sectores, pero que solo son adornos sin posibilidades de uso por parte de los niños.
  • Polivalentes, es decir que puedan ser utilizados para estimular competencias de las diferentes áreas y en variedades que se programen dentro de un marco globalizados de acción.
  • Los niños pueden usarlo de manera autónoma.
  • Debe ser compatible con los intereses y necesidades de aprendizaje de los niños.
  • Es adecuado al nivel de desarrollo de los educandos.
  • No muy estructurado, es decir que permitan activar la imaginación del niño a trabes de diferentes propuestas de uso.
Bibliografía


Enlaces de interés



viernes, 19 de octubre de 2012

Para empezar:claves de la educación

Para empezar


Claves en la educación 
                  de los niños y niñas


Educa con afecto
Dar afecto es el acto educativo más profundo de todos. En general, los niños son más sensibles al afecto. El trato frío y mecánico sólo ocasiona un desarrollo educativo lento y poco sólido.

¿Qué hacer?

Expresa tu afecto de manera clara
Si en alguna ocasión es necesario llamarle la atención, esto no significa que después de haberlo hecho, no le hagamos una caricia o alguna broma acerca de la situación. Es importante reconocer que la convivencia que mantenemos con él a lo largo del día está llena de múltiples satisfacciones.

Reconoce logros y corrige errores de manera constructiva
Expresa tu emoción y tu gusto al verlo que avanza en su desarrollo personal, si percibe errores hazle sugerencias para mejorar. De esta manera estarás estimulando su autoestima. Le enseñarás que nadie es perfecto, pero que todo logro, así sea pequeño, será valioso.

Escucha y procura hacerte entender
Los malos entendidos son un fenómeno frecuente entre los seres humanos. Por lo general queremos escuchar aquello que nos conviene entender. En medio de un sin fin de palabras, nos ganan las emociones y las discusiones se vuelven absurdas. Por ello es recomendable no discutir con los niños, cuando quieran algo que no sea razonable para tal o cual momento.
Por ejemplo, suelen pedir muy seguido dulces o juguetes y gritar si se les niega, en este caso hay que repetir lo que ellos expresaron: “sí, ya sé que quieres un dulce”, hay que darle una razón: “pero antes de la hora de la comida, no debemos comer dulces”, de lo que se infiere algo muy claro; “ahora no comeremos dulces”. Por lo general los niños insisten, por ello es necesario repetirlo una o varias veces para que comprenda razones y no imposiciones del adulto, esto permitirá que entienda mejor las cosas.
Da al niño las indicaciones estrictamente necesarias. No le digas todo lo que tiene que hacer o dejar de hacer.En ocasiones nos preocupamos demasiado por lo que hacen los niños a solas, o no permitimos que realicen cosas que puedan causarles algún daño físico. Sin embargo, con esto restamos creatividad, independencia y seguridad, por eso, es aconsejable que aceptes a tu niño tal como es.

Sé perseverante y ten mucha paciencia
Cuando se educa a un niño con mucho afecto y cariño, es sencillo ser perseverante y paciente. No es conveniente desesperarse y gritarle o reprimirle físicamente, lo mejor es hablarle con tranquilidad y explicarle que se puede aprender de los errores y los fracasos.

Educa con sencillez
Llegar a hacer cosas valiosas con sencillez es una gran virtud. A veces pensamos que educar es una tarea complicada; sin embargo, si actuamos con sencillez y claridad puede no serlo tanto.
Pide al niño que haga cosas justas. Sería injusto pedirle que recoja juguetes que él no tiró y que vea al responsable que no hace nada. Sería injusto que sólo él ayude en las tareas domésticas y los demás jamás ayuden.
Cuando le solicites que realice una tarea o un mandado, trata que sea en un momento adecuado, no seas inoportuno; es decir, no interrumpas los momentos que le son más agradables.

Educa con el ejemplo
Lo menos que se puede hacer cuando se educa a un niño es formarlo con el ejemplo. Los niños aprenden mucho de las personas que son importantes y significativas para él, en este sentido los adultos son una importante fuente de imitación para los niños. Si percibes que tales personas dicen algo pero hacen una cosa muy distinta, tenderá a tener principios no muy firmes. Una educación profunda comienza con el ejemplo.

¿Qué hacer?
Cumple lo que prometes. Regularmente prometemos a los niños regalos, juguetes o dulces cuando queremos que accedan o modifiquen su comportamiento; más aún cuando están en un “berrinche”. Las situaciones más comunes en las que canjeamos su comportamiento son la comida, al dormir, al dejar una mercancía en el mercado, o al hacer las tareas de casa.
Haz las cosas con ellos, evita únicamente dar órdenes. Nunca intentes sólo mandar y hacer que los demás te obedezcan; al contrario, no hay mejor ejemplo de los padres que colaborar o hacer juntos una tarea en el hogar. Recuerda que las acciones realizadas conjunta y cotidianamente tienen un alto valor formativo para los niños.

Enseñar para la independencia

¿Qué hacer?
Es importante no sobreproteger al niño, ya que se vuelve dependiente en muchos aspectos. Por ejemplo, llorar o hacer berrinches cuando no está la mamá, no comer ni dormir cuando le falta la presencia de la madre o el padre, no saber tener miedo a jugar con otros pequeños.

Educa con tolerancia
Cuando los niños hacen algo que disgusta a los adultos, éstos suelen molestarse y actuar de manera impulsiva. Esto se debe a que los adultos, por lo general, no sabemos expresar adecuadamente nuestros sentimientos. Es normal tener molestia o enojo, sobre todo si alguien ha hecho algo que pensamos es incorrecto o que ha violado alguna de las normas establecidas en el hogar o fuera de él; sin embargo, hay que saber expresar tales sentimientos. Primero debemos aprender a ser más tolerantes, la gente puede equivocarse y con más razón los niños. Además, los adultos no tienen por qué tener siempre la verdad o la razón de las cosas. Educar con tolerancia significa adentrarse al mundo de los niños y respetarlo.

¿Qué hacer?
Demostrar al pequeño que estamos sentidos o molestos sin que realmente lo estemos del todo, esto es un tiempo no mayor de 5 a 8 minutos; posteriormente hablarle y darle una crítica constructiva. Esta forma de expresión es un medio muy eficaz para hacerle saber que no estamos de acuerdo con su comportamiento en particular, intente que su crítica tenga:
a Una explicación acerca de cómo nos sentimos.
b Qué fue lo que provocó que nos sintiéramos molestos.
c Explicarle al niño que existen otras maneras de proceder que pueden evitar que nos enojemos o nos hagan sentir mal, al igual que a él.

Lo que no hay que hacer
En la educación del pequeño deben evitarse a toda costa:
1. El castigo físico
2. Los premios y los contratos
3. El retiro de privilegios
4. Las discusiones absurdas
5. Los chantajes

Estas cinco medidas jamás consiguen efectos positivos y duraderos. El castigo físico suele generar sentimientos negativos y en ocasiones permanentes en los niños. Los premios y los contratos acostumbran al niño a hacer cosas sólo a cambio de algo. El retiro de privilegios genera revanchismo encubierto. Las discusiones absurdas generan mayor terquedad por parte de ellos; y los chantajes, suelen provocarles inseguridad y confusión.



Casas de la Torre, Blanca. Cinco claves en la educación de los niños. SEP, Dirección de educación inicial. México, 1993



http://www.conevyt.org.mx/cursos/cursos/edu_hijos/contenido/revista/rev05p26.htm